La Casa Rural está situado en Olivella, un pequeño pueblo en lo alto de unas colinas a pocos kilómetros de Barcelona. Los dueños querian una mezcla de vivienda y casa rural, una especie de hotel de família.
Según Francesc Rifé “se ha conseguido un contraste equilibrado con los materiales”, combinando lo antiguo y lo nuevo. En el interior encontramos su sello habitual, la sobriedad que es sinónimo de tranquilidad, de orden, y ayuda al cliente a rellenar el espacio para hacerlo suyo.











