Escuela Oficial de Idiomas de Elche por Javier García-Solera Vera

Los mil patios de la propuesta, su arbolado, la suavidad de sus acabados y soluciones materiales, sus leves escaleras, toda esa superficie acristalada… apuestan por una arquitectura pública que haga compatible su resistencia al uso con una invitación amable al estar y al vivir.
La Escuela de Idiomas ocupa en un solar con una sola orientación propicia -hacia el Norte- abierta hacia un huerto de palmeras de nueva creación (el resto, hacia otros lados, es sólo ruido, coches, tumulto de puertas de colegio…)
Todas las dependencias irán orientándose hacia allí en busca de luz, vistas y tranquilidad. Cuando esto no es posible, la solución viene determinada por la disposición de patios compartidos que aportan luz.
La sección garantiza privacidad en las partes, ventilación pasante e intensas relaciones visuales en el interior. Atiende al soleamiento buscando un acuerdo confortable con él.
El programa de sus dos plantas -más pública la baja, más privada la alta- transmite esta diferencia en su formalización final así como en su muy diferente definición material. Materiales ligeros como planchas y lamas de aluminio en el exterior y revestimientos de maderas en el interior dotan de aspecto delicado pero resistente a las dependencias a ras de tierra. Arriba, buscando un carácter más íntimo, todo se envuelve en blancos pintados sobre carpinterías y enlucidos de yeso que apoyan sobre el suelo continuo de madera. Como si de un uso doméstico se tratara.







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